Ingredientes: las chirivías

Las chirivías, muy a mi pesar, son un ingrediente poco utilizado en la cocina española. Nuestros vecinos los franceses o los británicos las tienen como una hortaliza más en sus verduras asadas, en purés y cremas… Por no hablar de las chips de chirivía…

Son una raíz que recuerda a las zanahorias, pero su sabor no tiene nada que ver, ¿recordáis lo que os decía de los matices de sabor en este artículo?. Hasta que no te paras a analizar no te das cuenta a qué saben los ingredientes y hasta que me he sentado a explicaros a qué sabe una chirivía no había caído en ello, o por lo menos no tenía la clasificación de sabores hecha en mi cabeza.

Las chirivías tienen un cierto toque anisado, será por eso que aparecen de la mano del anís estrellado en algunos bizcochos; porque sí, igual que existe el «carrot cake», existe el bizcocho de chirivía.
Son harinosas, de textura similar a una patata y además tienen cierto sabor a frutos secos y son tremendamente aromáticas, sólo con pelarlas ya te anticipas qué vendrá al probarlas.

A mí me encantan, aunque son tan peculiares que para aquellos que no las hayáis probado nunca, sólo puedo animaros a que lo intentéis. No hace falta hacer una receta como una crema de chirivías para empezar, podéis añadirlas a las verduras asadas o rallarlas en una ensalada. Podéis empezar a tratarlas como «zanahorias extravagantes» e ir dándoles su lugar.

Son bastante baratas, aunque no tanto como las zanahorias, las de la fotografía las compramos a 1.99€ el kg, ¿por este precio podéis probar, no?