Croquetas de berenjena y queso

Las croquetas son la receta ideal para jugar. El invento de las croquetas de berenjena no es mío, podéis buscar en Internet y veréis que hay cientos de recetas, muchas de ellas veganas. Como sospecharéis por nuestras recetas, en casa no somos veganos, pero sí nos encanta darle protagonismo a los ingredientes vegetales y las berenjenas dan mucho juego (recordad la «caponata» siciliana)

La primera vez que probé las croquetas de berenjena fue en su variante italiana de las croquetas: sin bechamel y ligando la verdura con migas de pan y huevo. De hecho fue en la misma comida que descubrí la «caponata» (salí de ese restaurante enamorada de las berenjenas) Me encantaron, las hice durante un tiempo así, pero después decidí llevarlas al terreno de las croquetas españolas y añadirles la cremosidad de la bechamel, entonces cambiaron de liga y son una delicia que sorprende (y tremendamente fáciles y baratas)

Como todas las recetas de croquetas podéis retirarle especias, añadirle otras, eliminar el queso o cambiarlo por otro tipo (probad con el queso azul) Os doy el punto de partida para empezar a jugar.

Croquetas de berenjena y queso

Tiempo de preparación10 min
Tiempo de cocción5 h 35 min
Reposo y enfriado1 d

Ingredientes

  • 2 Berenjenas
  • 2 Cebollas
  • 1 Diente de ajo
  • 600 ml Leche
  • 4 cucharadas Harina
  • 70 gramos Queso rallado El que prefieras
  • 50 gramos Queso rallado tipo parmesano, granna padano o queso con sabor fuerte
  • Sal
  • Nuez moscada
  • Pimienta negra molida
  • 150 ml Mantequilla o aceite de oliva A mi en las croquetas de verdura me parece que el aceite de oliva virgen le da un toque perfecto, pero si lo prefieres utiliza mantequilla.
  • 3 Huevos
  • Harina
  • Pan rallado

Elaboración paso a paso

  • Corta la berenjena en cubitos de 0.5cm de lado aproximadamente. Yo le dejo la piel, me gusta que se vea que son de berenjena y que tenga mordida, pero puedes quitarles la piel.
  • Una vez cortadas ponlas en un escurridor, échales un poco de sal y déjalas 15 minutos para que pierdan un poco el toque amargo. Debo decir que yo por prisa muchas veces no lo hago y no lo nota nadie.
  • Pica la cebolla y el ajo y sofríe en el aceite hasta que esté transparente.
  • Lava la berenjena, escurre y añade. Debes sofreír hasta que esté blandita. Ten cuidado porque la berenjena absorbe mucha grasa y puede empezar a pegarse, no te sientas tentado de añadir mucho más aceite o quedarán grasientas.
  • Añade la harina, remueve para que se integre bien por toda la mezcla y empieza añadir poco a poco la leche. Yo añado la leche fría al relleno caliente, hay manías diversas para evitar los grumos de harina en las croquetas. Si vas añadiendo poco a poco el líquido y removiendo no quedarán grumos, pero si lo prefieres calienta también la leche.
  • Echa la sal, la pimienta y la nuez moscada al gusto y deja que hierva con todo el líquido unos minutos, pero ten cuidado y vigila que no se pegue.
  • Apaga el fuego, añade los quesos y remueve.
  • Vierte en una bandeja amplia para que la masa pueda enfriarse hasta el día siguiente. Para que no quede una costra dura en la superficie yo le echo un chorro de aceite de oliva y la pinto, también puedes poner un papel film en contacto. Es una masa de croquetas blanda, deja que se enfríe 24 horas en la nevera, ten paciencia.
  • Para empanarlas, mójate las manos con agua. Primero harina, segundo huevo y por último el pan rallado. Las croquetas con queso y blanditas tienden a reventar en el aceite, si quieres ir sobre seguro dales doble empanado.