kumquats

Kumquats o naranjitas de la China

Aromáticas y tremendamente sabrosas, tan dulces como amargas. Todo el sabor de una naranja en una frutita pequeña y muy agradable.

Las naranjitas de la China se pusieron de moda hace unos años porque, quién sabé la razón, empezaron a aparecer como «decoración» en casi todos los postres del país. Hasta los grandes sucumbieron… Aparecían enteros o cortados para acompañar a postres a los que no aportaban nada y muchas veces ni siquiera eran los mejores kumquats… Qué sé yo, hay mucho que hablar entorno a decoraciones sin razonamiento aparente.

Más tarde empezaron a encontrar su lugar y quedaron relegados a preparaciones con sentido y han ido desapareciendo de los gastos inútiles en un escandallo.

Estas naranjitas son asiáticas, se cree que primero se cultivaron en China y después en Japón, pero hoy en día es fácil encontrarlas en invierno y primavera en muchas fruterías.

El precio varía dependiendo del proveedor, tienen a ser caras en fruterías tradicionales (hasta 9 €/kg), pero si las encontráis en vuestro supermercado oriental de confianza seguramente estarán alrededor de 4€/kg

Los kumquats se comen enteros, su piel no es tan amarga como la de una naranja normal, desprende muchísimo aroma y tiene bastante zumo.

Pueden prepararse en almíbar, licor, mermelada; formar parte de ensaladas de frutas, tartas y bizcochos, vinagretas y adobos… No es tan fácil utilizarla como otro cítrico por su precio y tamaño pero realmente podría sustituirlos.

Como curiosidad, deciros que según la Wikipedia los quinotos, como les llaman a estas frutas en Latinoamerica no son lo mismo que los kumquats o naranjitas de la China y eso que hay muchísimas recetas que hacen referencia a ellas con ese nombre.