El pastel de chocolate más fácil

Os voy a facilitar un poco la tarea de querer hacer un pastel de chocolate y conseguirlo, sin ningún conocimiento previo. Sé que para nosotros es muy sencillo, pero para alguien que no se ha expuesto al reto de hacerlo puede ser como para mi ir al Everest: una gesta inalcanzable.

Voy a ser totalmente sincera, esta no es mi mejor receta de pastel de chocolate. A lo largo de los años he conseguido mi receta preferida de pastel de chocolate, pero esa es más complicada. Nada del otro mundo, pero no es la más fácil.

Para los que hayáis llegado hasta aquí y sepáis algo de pastelería os doy alguna pista: vamos a hacer un bizcocho de yogur y cacao y una trufa de chocolate. Así de simple.

El bizcocho de yogur está relegado a aquellos que no quieren complicarse la vida y realmente da muy buenos resultados sin necesidad de conocimientos culinarios y arriesgando poquito. No hay que hacer de menos a una receta que da tanto con tan poco.

La trufa no es más que mezclar nata y chocolate y después montar la nata. Es fácil y muy efectivo. Pocos ingredientes y gran sabor, preparación corta.

La facilidad del bizcocho está en que no necesitarás una báscula para pesar los ingredientes, toma el vaso vacío del yogur y mide con él las cantidades. Así de fácil.

Recuerda utilizar chocolate de calidad, utiliza el que está destinado a fundir o a postres, sea con leche, blanco o negro. Lo puedes encontrar en un supermercado normal y marca la diferencia.

Si me llegan buenos comentarios (pasaos por Instagram) y veo que hay interés os comparto la receta de «El pastel más chocolatoso, pero no empalagoso del mundo». De momento, practicad con ésta que os saca en un ratito del apuro de querer hacer un pastel de chocolate.

En esta ocasión lo cubrí con chocolate fundido porque en casa somos fanáticos de romper la capita de chocolate crujiente, pero con el pastel cubierto con trufa o incluso solo rellenando el bizcocho y sin cubrir se puede decorar con lo que se os ocurra: fideos de azúcar de colores, de chocolate, grageas de colores, golosinas, la tan acertada opción de una tarta parca y elegante (sin colorantes ni cosas asquerosillas)…

Bizcocho de yogur y cacao

Ingredientes

  • 3 unidades huevo
  • 1 yogur (125 gramos, los vasitos de yogur que venden normalmente en España)
  • 1 medida con el vaso de yogur aceite cuando lo hago con cacao yo prefiero el aceite de girasol, pero si lo haces sin cacao(sustituye la medida de cacao por harina) el aceite de oliva le da un toque especial
  • 2 medidas harina
  • 1 medida cacao 100%
  • 2 medidas azúcar
  • 15 gramos levadura química o impulsor
  • 500 ml nata líquida para montar
  • 300 gramos chocolate (porcentaje de cacao a tu elección: con leche o negro)
  • 125 gramos chocolate para fundir o cobertura para cubrir

Elaboración paso a paso

  • Mezcla los huevos con el azúcar, no necesitas blanquearlos, pero cuanto más batas más aire incorporarás a la mezcla. Puedes hacerlo con unas varillas manuales o con batidora eléctrica.
  • Añade el yogur y mezcla.
  • Añade el aceite poco a poco mientras remueves.
  • Mezcla la harina, el cacao y la levadura y tamiza.
  • Añade los ingredientes secos tamizados (pasados por un colador).
  • Enmanteca y enharina un molde, o fórralo con papel de horno. Vierte la mezcla en él.
  • Hornea a 175º con calor arriba y abajo unos 25 minutos, el truco está en pincharlo cuando creas que está listo y si el palillo sale limpio ya está.
  • Para hacer la trufa: Corta el chocolate en trozos y ponlo en un cuenco.
  • Calienta la nata en un cazo y cuando esté a punto de hervir vértela sobre el chocolate. Déjala sin remover un par de minutos para que el chocolate tome temperatura. Después, mezcla con unas varillas y déjala enfriar. La situación ideal es dejarla en la nevera de un día para el otro, pero si no puedes, déjala 2 o 3 horas y después monta la mezcla como si fuera nata, procura no pasarte de batido o harás mantequilla con chocolate, cuando levantes las varillas y se aguante el pico de la nata firme, ya está, hazlo despacio para encontrar el momento.
  • Con el bizcocho frío, ideal también si lo haces el día anterior, córtalo por la mitad. A mi me encanta utilizar un cuchillo jamonero pero utiliza un cuchillo grande y afilado para que el corte sea lo más limpio posible.
  • Utiliza la mitad de la trufa para rellenar. Te voy a dar mi truquito: Yo monto la tarta dentro del mismo molde en el que hago el bizcocho, lo forro de papel film haciendo que el film sobresalga del molde de tal forma que pueda estirar de él para sacar el pastel.
  • Pon la tapa superior del bizcocho como base, echa la mitad de la trufa y tapa con la otra mitad.
  • Deja que el bizcocho se enfríe con el relleno dentro del molde, así podrás sacar la tarta rellena del molde y forrarla con más facilidad porque no se te moverá la tapa y actuará como un todo y no como dos bizcochos y una capa de relleno.
  • Ahora te toca forrar la tarta con el resto de la trufa. Saca la tarta del molde y quita el film. Si te da pánico y no crees que te salga bien, echa más trufa por encima sin cubrir las paredes de la tarta y listo, si alguien pregunta dile que es un "naked cake" o pastel desnudo (pasteles que no se cubren por los laterales para que se vea bien el relleno). Si quieres lanzarte y cubrirla completamente utiliza una espátula o un cuchillo grande para repartir la trufa, ve girando la tarta conforme vas poniendo trufa. Si quieres alcanzar la perfección da una primera capa más fina, métela en la nevera y da una segunda capa.
  • Funde el chocolate que quieras para cubrir la tarta, obvia este paso si lo prefieres, hazlo al baño maría o al microondas (cuidado que se quema muy rápido, ve de 10 segundos en 10 segundos) y échalo por encima de la tarta.